brillante ocaso.bytino
1. satélites
Dos palabras: "¡Dios mío!". Y las digo así, al ver lo que veo, al
oír lo que escucho y al leer lo que leo. Produce verdadero pavor comprobar, una
y otra vez, como esos listillos graciosos, que proclaman cada vez que abren su
boca, o, plasman sus asombrosas noticias en un papel; nos llenan la cabeza de
inmundicia sin que les invitemos a nuestro espacio privado. Esos mismos que
cuentan verdades o mentiras, según la conveniencia del momento, con tal de que
se les escuche o se les lea, porque no hay quien les tape la boca, ni quien les
quite la pluma, parapetados en su todopoderosa libertad de expresión. Medios de
comunicación que, a todas horas, intempestivas o madrugadoras, nos convierten
en computadoras acaparando su atención y almacenando su información; para
sonreír, llorar, protestar o maldecir, esas noticias recién horneadas que
acaban de salir a borbotones para ser las primeras. Son como una amalgama de
sustancia pegajosa que, te invade y te atrapa, impregnando tu cerebro,
convirtiéndolo en goma de mascar que, crece y crece sin parar, hasta casi
llegar a explotar.
Les encanta hablar de explosiones, guerras, desastres y traiciones. De
políticos ladrones, de asesinos sin escrúpulos, de mujeres maltratadas, de
miserias y de pobreza. De personas que nadan en la abundancia, de recursos que
se agotan, y de otros inagotables que se emplean en la conquista del espacio,
mientras millones de personas se mueren por falta de alimento y medicinas.
Hablan y escriben de lo más doloroso, tierno o malicioso, para que no dejemos
ni un segundo, de prestar atención a las inmundicias que, nosotros mismos
producimos y sus hipnóticas sonrisas nos
regalan plasmadas en la noticia de última hora, sobre nuestras miserables
vidas, en esta sociedad de consumo absurdo en medio de un torbellino sin rumbo.
Esos listillos graciosos, nos recuerdan, sin parar, quienes somos y lo que
hemos conseguido durante nuestra existencia conocida: Fuimos creadores,
inventores, constructores, guerreros forjadores de imperios... hasta llegar a ser,
lo que hoy somos. ¡Dios mío!: “simples cerebros atrapados en una amalgama de
sustancia pegajosa insensibles a cuanto nos rodea, intentando pasar
desapercibidos, antes de recibir, cualquier día al despertar, la noticia final
que llegará a nuestros oídos con, al menos, un mes de retraso”:
“Todos los satélites de telecomunicaciones que orbitaban sobre La Tierra,
han sido barridos, destruidos, arrasados por una nube incandescente de
partículas solares producida por la explosión de magma más destructiva jamás
conocida en el astro rey. El progreso en la humanidad, retrocede cien años en
pocos segundos. Las próximas generaciones, volverán al lápiz y al papel, a la
imprenta, a la radio... Internet, móviles, televisores y todo tipo de aparatos
inventados para funcionar a través de las ondas de los sistemas de
posicionamiento global extraterrestres por medio de los desaparecidos
satélites, hoy solo nos servirán como objetos decorativos en nuestras casas”.
¡Dios mío, que desastre!
Noticia reciente: El sol emitió una fuerte erupción de clase X1,4 que causó innumerables problemas de comunicación en muchos lugares de la Tierra.

La calificación X1,4 significa que la reciente explosión pertenece a la clase de las más fuertes. El pasado febrero fue detectada otra erupción del mismo tipo, que fue calificada como X5 y fue la explosión solar más fuerte de los últimos dos años. ¿Será un aviso a esa parte insensible y prepotente que dirige el destino de la humanidad?
Noticia reciente: El sol emitió una fuerte erupción de clase X1,4 que causó innumerables problemas de comunicación en muchos lugares de la Tierra.
La calificación X1,4 significa que la reciente explosión pertenece a la clase de las más fuertes. El pasado febrero fue detectada otra erupción del mismo tipo, que fue calificada como X5 y fue la explosión solar más fuerte de los últimos dos años. ¿Será un aviso a esa parte insensible y prepotente que dirige el destino de la humanidad?