miércoles, 30 de noviembre de 2016

me rio a carcajadas



ria de vida y belleza.bytino


25.me río a carcajadas


Hoy me toca reír y me reiré a carcajadas.
A diario viajo en el metro, que es como viajar en el teatro de la vida, y veo tantas obras representadas a la vez que no sé a cuál de ellas prestar mayor atención: a la de aquel que grita a los cuatro vientos (es un decir, porque en el metro solo hay dos aires, el caliente o el frío, no hay elección, o te achicharras o te congelas), pidiendo en un mar de penas, una ayudita para su vida maltratada y la de sus cuatro hijos y su mujer, que esperan hambrientos su vuelta a casa con, al menos, una botella de leche y una barra de pan en la mano que sirva para engañar a sus estómagos vacíos, mientras rezan por que el banco tenga una brizna de piedad y no cumpla la amenaza del desahucio que les deje de patitas en la calle y los convierta en indigentes.
Luego está la de aquel otro, que acapara la atención de aquellos a los que, por desgracia, les tocó ponerse a su lado agarrados a la barra y sin poder escapar por ningún lado, porque el metro a esa hora punta, va de bote en bote y no les queda más remedio que aguantar la respiración hasta el límite de sus fuerzas. Por la cabeza de todos pasan mil cosas, pero la primera de todas es: "¡Será cerdo!, seguro que hace más de un mes que no se lava" o, "ahora me imagino lo que debe sufrir un condenado a muerte en la cámara de gas". Pero ese personaje carece de olfato y lo que él piensa es muy distinto: "¡Joder!, hoy creo que me he levantado con el guapo subido, todo el mundo me mira. ¡Qué éxito!".
En el gran elenco de actores, también están esas chicas, señoritas y señoras coquetas. Miran de reojo hacia todas partes escudriñando al género masculino: "Aquél me ha mirado. ¿Tendré el rímel corrido? No, no lo creo, he tenido mucho cuidado al maquillarme esta mañana. Seguro que le he gustado. La verdad es que el tío no está nada mal. ¿Será casado o soltero? Lleva un libro en la mano, seguro que es educado y amable. Me encantan los hombres intelectuales y cariñosos. No me importaría ligar en el metro con alguien así".
Se pueden ver desfilar a tu lado diferentes tipos de tribus: La de los ejecutivos venidos a menos, rendidos al transporte público; esos que dejan aparcado su BMW para ahorrar combustible y dar ejemplo (no sé a quién). Impecables en sus formas de vestir, trajeados, recién duchados, repeinados y envueltos en aroma de jardín. Y esa otra, la tribu de los "sin normas", sin un céntimo en el bolsillo, sin neuronas y sin ilusiones conocidas por carecer de masa cerebral aparente bajo su cráneo; apestan tan mal como el agarrado a la barra. Utilizan su piel como lienzos y se llenan de agujeros nariz, orejas, labios, lengua, cejas y lo que no se ve, para lucir arandelas y pendientes; rapados al cero o con greñas aceitosas que no han visto un peine ni en fotografía. Visten de una forma abstracta, porque ellos mismos son seres raros sin definición posible. Miran a todos los demás por encima del hombro como diciéndoles: "Sois unas antiguallas vulgares y oléis a rancio". Les encanta grabar su personal y orgullosa cultura, haciendo garabatos en los cristales del metro con la punta de su navaja; ellos le llaman a eso "huella inteligente", a esas ganas de hacer mal, yo lo definiría como “analfabetismo sin precedentes”. No cabe duda, pasarán a la historia más con pena que con gloria, gracias a su incalificable inteligencia de algo amorfo sin calificativo conocido hasta el momento, sin alma y, sin una brizna de masa cerebral.
¿Y los ancianos? ¡Pobrecillos! Carentes de energía, buscan con la mirada un alma caritativa que les ceda el asiento pensando: "Qué tiempos aquellos cuando las personas eran personas, ahora solo hay gentuza en el mundo. ¡Mira esa pareja de jovencitos!, ahí sentados tan descansaditos, con los auriculares pegados a los oídos escuchando música; o esa chica que no para de reír y hablar por el móvil. Nadie repara en nosotros; en que nuestras piernas y nuestras fuerzas ya no están para aguantar ni dos minutos de pie. ¡Si nuestros padres levantaran la cabeza! ¡Qué vergüenza de juventud!".
La megafonía no tiene desperdicio: "¡Mantengan sus pertenencias bien agarradas y no las pierdan de vista en ningún momento si no quieren salir del metro desplumados y sin ellas! ¡Este lugar es un nido de mangantes! Luego no digan que no les hemos avisado", o algo así.
En el cristal de enfrente me veo a mí mismo y me pregunto, qué papel represento yo en esas obras de teatro metropolitanas. Miro a la cara de cualquiera y no tardo en encontrar la respuesta: "Soy uno más de esta tribu; la que repite función dos veces al día. Una de ida y otra de vuelta. Veo pasar la vida de parada en parada y me divierto, como cualquier otro, observando a los demás. Ellos me miran a mí y juzgan mis miserias como yo juzgo las suyas. No soy más, ni menos, que cualquiera de esos que desgastan gran parte de su preciosa vida unos metros bajo tierra, escuchando las voces grabadas que anuncian la parada del tiempo recorrido, bajo las luces y las sombras del teatro de la vida en el suburbano".
Me río de mí mismo, y… me río a carcajadas.

martes, 29 de noviembre de 2016

esperando respuesta


tímido y brillante amanecer.bytino



24.esperando respuesta


Mi corazón palpita a cien por hora cuando los sentimientos revolotean como mariposas en el pecho. Uno no sabe qué dirección tomar de las muchas que marcan el camino a elegir. Y es que, me temo, que mis indecisiones hagan que cometa el siguiente error de los muchos que acarreo durante el recorrido por mi dubitativa y desdibujada vida. Sí, no sé cómo calificar mi paseo por este mundo. Siento que me perdí en algún punto del pasado y no hay forma de que ahora encuentre el camino certero del presente. Veo indicaciones, señales, por todas partes y ninguna de ellas me convence de que es por ahí por donde debo seguir mí destino. Quizás busco el punto perdido, y solo existe una coma insignificante que no me sirve de nada; ni tan siquiera para pararme a meditar. Seguramente será por el entramado enredado cual inmenso barullo,  de querer ser una flor, antes de ser un capullo.
Busco un amor y, frente a mis ojos, no veo más que espectros y sombras que se burlan de mis dulces palabras y mi mirada sincera. ¿Tengo cara de chiste acaso? ¿Tal vez es que soy incapaz de hacer creíbles mis sentimientos? o, simplemente, ¿se me ve allí arriba, como un ser inalcanzable, plantado en su pedestal con aires de suprema e incontestable superioridad y aureola de todopoderoso? Pues no; soy un simple mortal, la mar de simple. Es decir: un simplón simplista y simplificado sin remedio.
El mundo me parece maravilloso y, sin embargo, no hay manera de que me cruce con la maravilla que se pare ante mí y me sonría.
Sí, el corazón me palpita a cien por hora, y como no lo detenga, terminará estrellándose y maltrecho sin encontrar el taller que se ofrezca a repararlo. Y si eso ocurriera, tendría que preguntarme, ¿qué será de mi media maravilla en este mundo maravilloso?
Una pregunta exquisita, para un corazón que acelerado palpita… esperando respuesta.

lunes, 28 de noviembre de 2016

felicidad



moras gallegas.bytino


23.felicidad


Rememorando tiempos pasados, me envuelvo en mi disfraz de aventurero dicharachero, y recuerdo con nostalgia aquellos días en los que lo pasé fatal; luchando contra viento y marea intentando evitar ser “tocado y hundido”, deseando encontrar lo que buscaba y viendo cómo se alejaba cada vez más de mis dedos dormidos. Llegué incluso a rozarlo, pero se burlaba de mí sin compasión; una y otra vez, haciendo que me sintiera el más fracasado de los buscadores de deseos perdidos.
Mi aventura consistía en conseguir un sueño, sí; el sueño definitivo que cualquier aventurero sueña: llenar mi corazón de amor y pasión, y mis bolsillos  de diamantes o, billetes de quinientos euros. Quería llenar mí corazón con el amor de la chica más despampanante que solo en sueños se puede uno imaginar. Y mis bolsillos, que siempre andan llenos de agujeros, una vez zurcidos, llenarlos con el tesoro más deslumbrante que me proporcionara todos mis deseos materiales anhelados durante mí desapercibida existencia. Esos tesoros que siempre andan escondidos tras un escaparate, disfrazados de anuncio en la tele, o plasmados en cualquier revista para el disfrute de mis ojos, pero tan inaccesibles a mis manos y a mi cuenta corriente, cómo la chica despampanante del sueño.
Ese era el plan, pero resultó que mi gran aventura de almohada, se quedó en...  casi nada.
Ahora rememoro esos tiempos pasados y me parto de risa hasta que se me saltan las lágrimas. Sí, porque creí ser un patético y fracasado aventurero en busca de deseos inalcanzables, y al final resultó que lo conseguí sin necesidad de disfrazarme de pirata intrépido con pata de palo y garfio incluidos, irresistible a las damas.
Hay dos formas de alcanzar la suerte: ser más rápido que ella y llegar a tiempo al lugar donde se esconde o, plasmándola dentro de unos cuadritos con números.
Un día me acerqué a la administración de loterías y sellé un boleto.
Hoy ya no sueño. Don dinero es el mago de los deseos que aparecen ante mí, rodeados de sonrisas peloteras. Puedo comprar cualquier cosa que desee y hasta procurarme una vida saludable, relajada, confortable, feliz...  Ahora mi vida puede ser, solo con desearlo, un empacho de felicidad.
¿Quién fue el besugo que dijo?: "el dinero no da la Felicidad".
Pues yo diría que: "el dinero hace que la Felicidad te pida salir con ella". Esa tal Felicidad no es tan difícil de conquistar cuando estás forrado, te lo aseguro.
¡Que iluso! Todo resultó ser un segundo sueño que, como un intruso, se coló en el primero y principal. Mi consuelo es, que durante ese ratito del "sueño ocupa", conseguí conquistar a la señorita Felicidad, que no es otra cosa que, una chica despampanante y elegante, forrada de pasta hasta las orejas y con un deportivo que quita el hipo y, te convierte al verla, en un asombrado bobo dispuesto a ser su esclavo si te lo pide.
Digo yo: Qué demonios vería en mí, para volverse loca por mis huesos. ¿Por qué habré dicho "huesos"? En ese mismo momento, la chica bombón, se transformó en un perro grandísimo que me miraba como si yo fuera su comida de lata preferida, a punto de engullirme.
Es lo que tienen los sueños; no son fáciles de interpretar ni controlar. No tardé en abrir los ojos. Me levanté sobresaltado y sudoroso después de no parar de correr desesperado por los callejones de la ciudad, hasta conseguir despistar al "chucho" hambriento que me perseguía.
Menos mal que desperté. Fui al lavabo para refrescarme la cara y librarme del sueño peludo de cuatro patas. Al mirarme al espejo... allí estaba, justo detrás de mí. Era ella, la chica despampanante del deportivo y... ¡como Dios la trajo al mundo! No me lo podía creer. Yo soñando con una maravillosa chica como la del espejo y, resulta, que habíamos dormido en la misma cama y, ¡quién sabe si algo más!
A eso le llamo yo, un despertar feliz. Ves, no es tan difícil conquistar a la preciosa y soñada Felicidad. Bonito nombre, ¿verdad?
Y, no se te ocurra preguntarme si aún sigo soñando, porque si así fuera, ¡ni loco! quiero despertar ahora que abrazo, bajo las cálidas sábanas de mi cama, a la chica más bella y seductora que siempre había deseado, y que me adora… Felicidad.

domingo, 27 de noviembre de 2016

bajo una lluvia de estrellas


luces de neón en Laxe.bytino


22.bajo una lluvia de estrellas



Cuando creí ser invulnerable al más mínimo arañazo que dañara mi corazón de piedra forjado en granito a través del tiempo, por pasiones y desengaños, por tormentas de alegrías y tempestades de dolor; llegaron como ángeles alados, envolviendo mis ojos con su belleza, rozando mis labios con sus jugos de miel, atravesando los tímpanos de mis oídos con susurros y melodías celestiales, abrazando mi piel, acariciando mi pecho.
Fue efímero, pasajero, fugaz. Fue tan solo un instante levitando sobre las nubes. Desperté perdido, sin alegría, disipado, sin burbujas, sin gas, abrazado a las sábanas desiertas del deseo.
De repente, me sentí sumido en la más oscura penumbra, atrapado en mis deprimentes, negras, e inalcanzables ilusiones, convertido en un despojo inservible, derramado en cenizas diminutas, partículas de negro carbón que antes formaron parte de un corazón locamente enamorado.
Fallecido, enterrado de dolor y de tristeza, hoy anhelo resucitar glorioso, apasionado, embaucador, romántico, pícaro… besando tus labios con lujuria en presencia de los ángeles alados y… bajo una lluvia de estrellas.

viernes, 25 de noviembre de 2016

es probable




camino de luz.bytino


20. es probable



Si consiguiéramos convencer al viento de que fuera siempre brisa. Al sol de que sus poderosos rayos no quemaran los desiertos. A nosotros mismos de aplacar nuestros deseos y nuestras ansias para hacer que el planeta fuera siempre un remanso de paz, ¿sería este un lugar más agradable? Quizás. Es probable.
Todos alguna vez hemos pensado en cómo hacer que la vida fuera un poco más alegre y llevadera, cambiando cosas, de esas de las que a alguien de nuestra propia especie se le ocurrió hacer, para que fuesen más bien enrevesadas, equivocadas, para complicarlo todo un poquito más. Yo pienso (sí, a veces pienso), que eso debería de ser así, pero el de al lado, opina lo contrario y ¡no digamos los demás! Con lo cual, alcanzar una misma conclusión es como querer ganar una maratón corriendo a la pata coja. Hay tal disparidad de opiniones en las decisiones que se termina claudicando y haciendo lo de siempre, "borrón y cuenta nueva".
Decidir en una reunión de comunidad de vecinos (que en muchos casos, somos cuatro gatos maullando), quien se ocupa de cambiar una bombilla que se ha fundido, puede ser, en medio de un gallinero, una tarea imposible. Se empieza hablando de la bombilla y se termina poniendo verde al de arriba porque no para de tirar cosas al de abajo, del ruido al arrastrar las sillas, del volumen tan alto de la tele, de que la lavadora no se debe poner a las once de la noche, ni taladrar las paredes a las doce o montarse una "fiestecita" en el piso de madrugada.
—¿Y las colillas?, ¿quién tira las colillas en la escalera? 
—¿Pero tú de que hablas, si debes dos recibos a la comunidad? No tienes derecho a quejarte de nada.
Al final la bombilla se ha olvidado y seguirá fundida hasta la próxima reunión y el vecino de arriba, seguirá jugando a las canicas con su hijo hasta las tantas, mientras su mujer practica el “zapateáo” porque se acerca la Feria de Abril; para alegría del vecino de abajo que se come las uñas desquiciado de los nervios.
La función comunitaria nunca acaba. Nos encantan los "tejemanejes", que quiere decir algo así como "yo tejo, tu manejas y él jode todo lo que nosotros nos traíamos entre manos". Es algo complicado de descifrar, pero autentico, como la vida misma.
En cierto ocasión (y sin venir a cuento), me topé con un "casi amigo" y el muy listillo, por aquello de la amistad, no dudó ni un segundo en pedirme una cantidad de "pasta" por, según él, encontrarse en un serio aprieto.
—¿Se puede saber de qué se trata? —le pregunté.
—Verás, es algo delicado —me contestó.
—¿Y bien…? —dije yo, esperando saber más.
—Bueno, no sé cómo decírtelo. Es que... tengo... tengo una querida.
—¿Una querida?, —le respondí asombrado, como si no lo hubiera oído perfectamente.
—Pues sí. El problema es que me he excedido en los regalos y las "atenciones" y tuve que solicitar un préstamo al banco. Además, a ella le avalé en otro que pidió para la compra de un coche. El caso es que me quedé sin trabajo y no puedo hacer frente a mi préstamo y ella tampoco al suyo, por lo que me van a exigir el aval y me voy a encontrar con dos préstamos sin poder responder a ninguno de ellos.
—¡Joder amigo! ¿Y de que te van a servir los mil euros que me pides?
—De mucho, te lo aseguro. Mi mujer se ha enterado de todo y me ha puesto de "patitas" en la calle. La querida no deja de exigirme atenciones y aportaciones. Como podrás comprender, mi única salida, es "salir volando". Subirme a un avión y perderme en "la conchinchina". Pero, prometo devolvértelos. Te haré una transferencia,  te los enviaré desde donde esté; en cuanto empiece a salir a flote, claro.
El caso es que, nunca volví a ver a ninguno de los dos. Ni a él, ni a los mil euros. Pero aprendí algo de mucho más valor que el dinero que voló... aprendí, a no mear nunca fuera de tiesto. Y si por casualidad se me ocurriera,  lo haría en uno que fuera "baratito" y "sin avales". Pero pensándolo bien, mejor ni en broma, por si acaso le cojo el gustillo.
Deberíamos conseguir convencer al viento de que siempre fuera brisa. A nosotros mismos de aplacar nuestros deseos y nuestras ansias. ¿Sería éste un lugar más agradable? Quizás… es probable.

jueves, 24 de noviembre de 2016

en nuestro cielo privado




amanecer en canduas.bytino


19. en nuestro cielo privado


Ciego, deslumbrado ante los potentes rayos de luz frente a mis ojos, caigo sin fuerzas; agotado, con la boca seca, los labios pegados, la cara y los brazos quemados por el sol. Sin aliento intento arrastrarme sobre la arena. Vislumbro entre las cataratas que me ciegan, la silueta borrosa de una palmera. "¿Será un espejismo?, ¿el espejismo del delirio final?".
Centímetro a centímetro, avanzo contra el viento que con furia azota la arena, haciendo que se claven como agujas los diminutos granos en mi cara. Con los párpados cerrados, maldiciendo mi suerte, arrastrando mi propio cuerpo casi inerte, abrazo mi último suspiro de muerte.
La vida pasó en un fugaz instante. Mi más corto tiempo de felicidad vivida. "¿Por qué lo bueno es tan efímero?" Quise hacer eterno mi amor por ti, quise darte mi mundo y mi alma a cambio de tú alegría. Casi lo consigo. Bebimos juntos de las fuentes de nuestros corazones. Probamos la esencia de nuestros labios. Hicimos privado nuestro propio cielo escondido entre las nubes del Paraíso. Solo un amor como el nuestro podría regalar tanta belleza en sus miradas.
Fue ese maldito cielo de nubes oscuras y tenebrosas el que rompió el hechizo. Nuestro viaje de placer estrellado en los confines del infierno. Allí quedó tú silueta, entre el amasijo de hierros de la nave, con una sonrisa dibujada en tus labios. Solo, herido, vencido, muerto en vida, con todas esas almas viajeras rodeándome entre sus brazos de niebla, acariciando mi cara y sonriéndome entre muecas de tristeza. Muertes danzarinas a mi alrededor. "¿Por qué solo yo?".
Mis fuerzas desaparecieron entre la noche y el día. Frente a mí, mezclada con las imágenes dantescas de susurros, súplicas y gritos de terror convertidos en espectros, veo un oasis salvador. Necesito la tibieza del agua en mis manos, en mi rostro quemado, en mi cuerpo cansado y dolorido. Arañando la arena, intento avanzar arrastrándome con los codos y empujando con los dedos de mis pies descalzos. Me deslizo centímetro a centímetro y, al llegar, solo hay un espejo; un espejo de agua en el que se refleja mi cara y, también la tuya sonriéndome. Me arrodillo y acerco mi mano intentando tocarte, y te alejas de mí, desdibujada entre las ondas del agua. Caigo sin fuerzas de espaldas sobre la ardiente arena y miro al cielo encendido; también en él se dibuja tú sonrisa. Tu luz me abraza y me guía, hasta las nubes de nuestro paraíso.
Nuestro viaje será eterno. Solos tú y yo para siempre… en nuestro cielo privado.

martes, 22 de noviembre de 2016

mi historia

escenario para soñar.bytino


18. mi historia


Si cruzas la línea que separa la lucidez de la locura, perderás la cordura y convertirás tu vida restante en una inútil desfachatez andante.
Por ese motivo tan tonto, me da miedo no ser lo suficientemente lúcido y quedar atrapado en la mediocre imbecilidad de la red inalámbrica, en el vaivén táctil de las teclas entre los dedos. Pero, por otra parte, ser cuerdo permanentemente no es precisamente mi referente. Se pierde la gracia, la elegancia y lo sorprendente.
Quizás sea el motivo por el que he decidido dejarme llevar por los sentidos surgidos del momento. Unas veces olor, otras tacto, algunas olfato, en ocasiones por lo que mis pupilas observan o simplemente por los cantos de sirena que llegan danzarines alegrando mis oídos. Los sentidos frente a los sinsentidos.
Para todo hay un corto tiempo preciso, precioso, perfecto. El tiempo es corto, como la manga de un chaleco, o como el éxtasis, o como el deseo. Al comenzar las andanzas por la vida, el tiempo parece inmerso en un mar de lodo donde los pies nunca avanzan, o lo hacen tan lentamente que es desesperante el conseguir llegar al lugar o el momento deseado, a crecer unos centímetros, a afeitarse, a tener carné de identidad que refleje la mayoría de edad. Llegaremos, ¡claro que llegaremos! Una vez conseguido, el júbilo, la fuerza, la vitalidad, la juerga y jarana hasta por la mañana, parecerán no tener nunca fin.
Será una simple ilusión pasajera. Una estación sin peaje. Continuaremos nuestro frenético viaje que se diluirá con la primera cana, desde donde partirán los más bellos recuerdos de la juventud pasada, se irán forjando con rapidez meteórica los recuerdos del presente deseado y los del futuro envejecido.
Volaran los minutos, las horas, las semanas, los meses y los años. Aquello que parecía no tener pinta de acabar jamás, resultará que es, sin más, lo que siempre hemos oído: "un abrir y cerrar de ojos". Abrimos los ojos y casi sin darnos cuenta escribimos nuestra propia historia, viendo como frente a nosotros mismos cruzan como una flecha fugaz, miles de hechos acaecidos, buenos, malos o intrascendentes. Y, de repente, se cerrarán de golpe, como una pesada puerta, sin llave que nos permita volver a entrar.
Todo quedará perfectamente archivado: "Nacimiento, niñez, adolescencia, madurez, vejez y... adiós para siempre en la eternidad", como un vulgar pasajero invitado a las estrellas o a las ascuas del infierno.
¿Qué prefieres?, ¿pasear por las blancas nubes del cielo?, o tal vez, ¿el jolgorio y desenfreno sin descanso entre las llamas y la lava de las profundidades terrestres?
Me pido eso mismo que estás pensando.
No pienso convertirme en una desfachatez andante; me quedaré plantado sin cruzar la línea de la lucidez, hasta el final de… mi historia. 

lunes, 21 de noviembre de 2016

inexplicable




calor de hogar.bytino


17. inexplicable


Recordando el "por qué" de una pregunta, me enfado conmigo mismo, es un enfado cruel y perverso, malvado y malo, misterioso y embrujado. El decaimiento es total. Algo así como el resultado de una operación matemática, larga y complicada, nunca resuelta con satisfacción. Yo desde luego no me siento satisfecho de haber resuelto un dilema en su totalidad, sino todo lo contrario; si hay en mí la suma total de un resultado, únicamente es la infinita frustración e inoperancia de la solución a un "por qué".
Las peras están caras y las caras cada vez más duras de los intermediarios, no comen peras, pero ven su televisor LED-supercolor, en sillones de plumas con mando a distancia, disfrutando de una cerveza fresquita y un gran bol de palomitas. Inoperancia, impertinencia, ineficiencia, ineficacia, concurrencia a las oficinas de empleo, vueltas, más vueltas y ajetreo, que me cago que me meo de la risa que me da, tararí, tarará.
Sistemática abertura, compuesta y sin puesta perdí la apuesta, pero no importa, pronto recuperaré lo perdido y aumentaré mi cuenta bancaria. Ya soy asiduo de dos bancos en la plaza del barrio y un par o tres en la calle de la chica que hace enloquecer a mi corazón cada vez que la veo.
Incansable metamorfosis.
—¿Qué es eso?
—Quien sabe. Me salió por casualidad.
—¡Ah, ya recuerdo! Es el nombre de una antigua discoteca.
—¿De veras? Jamás lo hubiera creído.
—Y, dime... ¿Qué es una discoteca?
—Me tomas el pelo, marciano. ¡Anda ya y vete al pedo!
—¿Al pedo? ¿Crees que ligaré si voy?
¡Claro!, seguro que le gustarás a los habitantes del país de los pedos.
—¿Has estado allí alguna vez? ¿Cómo es?
—Bueno, la atmósfera es diferente a la de aquí...
Pero al final se decidió por Canarias, como casi todo buen turista.
Me traicionó el pensar en ti. Yo creí que todo sería sencillamente sencillo, pero no todo el camino es orégano y no todo el orégano es original. Sí, ya hasta en el orégano existen imitaciones. Más, propiamente dicho me callé y mi limitación fue únicamente seguir andando en silencio, sigiloso, lleno de polvo y mugriento, con la exclusiva esperanza, quizás algo soñolienta, de encontrar las gotas de lluvia que abreviaran mi suciedad.
Sé que mi pensamiento no es el único que se desvía de la cuestión, del planteamiento normal que brota de las mentes limpias de algunos seres perfectos en sus divagaciones, pero es, siempre ha sido, por mi negativa a ser pasado, antiguo o mohoso.
Dulce flor embriagada en aromas, se crió en una loma y alimentó de color a un país entero. Hizo un jardín de sus valles y montañas, de sus ríos y su cielo. Creó la atmósfera purificada, con olores tan agradables que hacían del jardín un continuo lugar de felicidad y amor. Existían toda clase de animales, infinita variedad de flores silvestres, ríos y fuentes cristalinas e incontables árboles frutales. Tal color y tal belleza eran posibles, porque en ese recóndito lugar inaccesible del Universo, no habitaba, ni jamás habitará... el ser humano.
Y así termina la historia de un “por qué” en pijama de rayas rojas, verdes, blancas y azules. Así continuó, ya que nadie supo dar una respuesta idónea, viable, crédula, ni materialmente rentable a ese “por qué”… inexplicable.

sábado, 19 de noviembre de 2016

poderosas



taboido.piquiti.bytino


16. poderosas


Un día me dijo: "Me gustaría ser una estrella brillante como las de ahí arriba".
—Pero... si tú ya eres la estrella que más brilla aquí abajo. —Le contesté.
—¡Déjate de tonterías! Aquí solo brillo para ti. Allí brillaría para el Universo y el mundo entero podría contemplar mi resplandor y mi belleza.
—Tu cabecita sigue tan llena de pájaros como cuando te conocí. Eres adorable, por eso me gustas. Lo terrenal es muy poco para ti. Cada vez estoy más convencido, que viniste a La Tierra desde un planeta lejano para alegrar mi existencia. Nunca te enfadas, siempre sonríes, me cuentas historias asombrosas de tu imaginación viajera por los confines de las galaxias y me haces sentir un extraño en este mundo simplón donde las neuronas del cerebro se sustituyen por un material amorfo, sintético, frío y tétrico llamado "chip". Dime entonces, ¿por qué quieres que estos degenerados insensibles a su propio pensamiento, contemplen tu resplandor y tu belleza ahí arriba?
—Muy sencillo. Es un poco egoísta por mi parte, pero es que, aun siendo como somos, los seres más fuertes e inteligentes del planeta, me gustaría llamar la atención y no pasar desapercibida; ignorada por los todopoderosos que nos observan desde arriba, como si fuéramos insignificantes "bichitos" a los que se puede eliminar con un simple pisotón. ¡Y no me digas que no piensas lo mismo que yo!
—No olvides que en lo pequeño y diminuto está la esencia de la vida. Pero, visto así, no puedo negar que tu deseo es loable, exótico y hasta envidiable. No sé cómo lo haces, pero siempre me convences. Ahora, también yo tendré que soñar con ser una estrella brillante, como las de ahí arriba.
Dicho esto, nos miramos con ternura, subimos a una hoja seca al lado del río, la deslizamos hasta el agua, y nos dispusimos a cruzarlo, junto a todo un ejército subido a miles de hojas secas que nos acompañaban en busca de más comida para almacenar en nuestro nido durante el largo y duro invierno. A nosotras, nunca nos faltará el alimento. Eso lo saben muy bien las estrellas, porque las hormigas somos soñadoras, incansables y… poderosas.

viernes, 18 de noviembre de 2016

escondidos en la almohada



lluvia de primavera.bytino


15. escondidos en la almohada


Tras el cristal de la ventana, veo deslizarse las gotas de lluvia, transparentes y elegantes, desdibujando el paisaje del exterior, mostrando a mis ojos, la belleza de la insignificancia. Lo simple siempre me ha parecido, no por ser lo menos complicado, la esencia donde se dilucidan las incógnitas más asombrosas de las cosas.
Simple es una flor. Su simplicidad encierra un sin fin de aptitudes externas, bichitos que no paran de visitarla, como si sus preciosos pétalos fueran el bar de la esquina donde tomar gratis una "copita"; narices inspiradoras y aspiradoras de sus esencias más íntimas y, al final, unas tijeras sin piedad en manos maliciosas que sin ningún rubor ni corazón, la trasladan a un jarrón con un poquito de agua, para que luzca preciosa a la entrada del salón.
Simple y sencillo, así veo mi mundo cuando lo miro a través del cristal de la ventana. Cuando abro mi corazón de par en par, cuando sueño que soy dueño de mí mismo, porque en los sueños, domino mi cielo y mis nubes y solo invito a entrar a quienes sé que no me van a molestar. En ellos se puede ser esa flor, una paloma blanca de la paz o, el príncipe más azul y más enamorado; el ser más diabólico o, el mago capaz de convertir el llanto en risas, el dolor en placer, la miseria en un banquete; en mis sueños puedo ser un bonito regalo envuelto en un precioso paquete.
¿Hay alguien que no sueñe? Mejor será que lo intente. Allí encontrará todo cuando desee, aquello que en su realidad no exista. Puede que su viaje por lo inexplorado, se convierta en un "desear no despertar" o, en "una historia interminable". En los sueños todo es diferente, no existe el tiempo, ni el espacio, no hay barreras, normas, ni deseos imposibles. El subconsciente pasea a sus anchas de escenario en escenario, amor, odio, tristeza, alegría, horror, cielo, infierno, éxito, fracaso, poder, miserias, todo cabe en ese cielo o infierno infinitos. Si nuestro sueño fue agradable, la desilusión será inmensa al despertar porque se nos hizo demasiado corto; si fue agónico, será un alivio abrir los ojos; si fue excitante, una sonrisa pícara asomará en nuestros labios al volver al mundo real.
Todo cuanto podamos imaginar, existe en el universo de nuestras mentes. La búsqueda siempre es la misma: "placeres y riquezas, felicidad, salud y belleza".
La vida es fácil de ver tras el cristal salpicado de gotas de lluvia deslizándose por la ventana. Gotas de lluvia, que huelen a limpio y fresco, y que son como caricias y deseos que anhelamos en nuestros corazones.
La búsqueda que persiguen los sueños, también se desliza tímida y silenciosa, con sencillez y elegancia ante nosotros enseñándonos que, más allá de la realidad que contemplan nuestros ojos,  existe, un asombroso mundo interminable de sueños llenos de aventuras y deseos… escondidos en la almohada.

jueves, 17 de noviembre de 2016

el sabio





taboido.bytino


14. el sabio


En este mundo de locos, ¿habrá sitio para un sabio? Es obvio, naturalmente. Hay mentes inteligentes con un alto coeficiente, y hasta las hay que les es fácil beber de las fuentes del saber. Pero sabios, sabios, solo hay uno.
Le preguntas cualquier cosa, blanca, negra, azul o rosa y no duda ni un segundo en contestar esa cosa. Puedes preguntar por el tiempo que hará mañana, por tu prima o por tu hermana. Sabe de todo y de todos. Eso, sin ser adivino, sin hacer botellón, ni emborracharse de vino. De hecho no tiene apetito, ni es gracioso, ni chistoso, más bien es un poco frío (aunque a veces se calienta), calculador y asombroso.
Resuelve enigmas casi imposibles, misterios oscuros y horribles, enormes problemas científicos o matemáticos, compuestos enrevesados, fragmentos, y pareados enredados y hasta recetas de cocina para salir de un apuro, ¡claro!, poniendo tú, el café la copa y el puro.
No es problema para él, cualquier rareza por resolver. Incluso te digo más, es tan sabio ¡el muy jodido!, que no necesita oído. Tú le indicas con el dedo y resuelve que da miedo. Palabras desenfocadas que no entiendes lo que dicen, él, las descifra como nada. Con "b", con "v", con "g", con "j", eso es pregunta de idiotas, ¡pero también las contesta!
Eres duro de mollera y quieres saber euskera, ¡hecho!, en un instante traduce y enciende todas tus luces. No importa lo que le pidas, le sobra más que al Rey Midas. Es más listo que "la leche", no descansa ni de noche, ni una pequeñita siesta. Tu preguntas, él contesta y te da para elegir mil respuestas con sentido; eso, ¡en serio te lo digo!
Él jamás se equivoca, pero si la pifias tú, no le importa ni un pimiento, raudo y veloz como el viento, acudirá a tu rescate y resolverá tu entuerto. Es un tío cojonudo, nunca le enredan las “redes”. Sus ideas son tan claras, fluidas y transparentes que salen siempre a raudales, para asombrar a la gente.
Es de sobras conocido. Aquel que no lo conozca es porque es tonto perdido. Dejar de serlo es sencillo, en la tecla está el truquillo: "press start y... a navegar". La red es amplia y tupida. La pesca será copiosa si quieres saber mil cosas.
¿A tu cerebro lo invade un empacho de ignorancia?, él lo sabrá resolver con rapidez y elegancia. 
Si no saltan los fusibles, es un sabio incombustible. ¡Qué listo es mi ordenador!

martes, 15 de noviembre de 2016

tomates




paz y belleza.bytino


13. tomates


Tomates rojos, tomates verdes, tomates maduros, salsa de tomate... Estaba inmerso en mis pensamientos tomateros cuando recordé a aquel tipo en el invernadero de tomateras, recolectando tomates sin parar y diciendo: "¡Que culpa tiene el tomate, que se ha "criao" en una mata, de que venga un gilipollas y lo meta en una lata!".
Así es precisamente como me siento yo en este mismo momento. Enlatado al vacío, esperando al abrelatas que me destape para respirar un poquito de aire fresco.
Y es que, este complejo y mundano mundo, me confunde y me entristece. Se oyen tal cantidad de sandeces, que por mucho que se intente esconder la cabeza bajo el ala, es imposible no oírlas, todas son igual de malas.
Es el circo de los dimes y diretes. Está el político que promete, pero lo único que hace, es montar su tenderete y extender la nube pestilente de sus “pedetes”. Están las noticias de la tele, te las dan donde más duele, buenas ni una; una tras otra, todas miserias, dolor, guerras y hambruna. Desde el lunes al domingo, sin darte un solo respingo, hay fútbol hasta en la sopa, "pa" ver quien gana una copa. Siempre la ganan los mismos, el resto va de comparsa, es una bonita farsa.
Yo me borro de este circo. Necesito mis neuronas corriendo sanas y alegres por las venas de mi mente, sin aditivos externos que las disfracen de pena, ni las lleven por caminos que pisa ganado ovino. Quiero que recorran libres los senderos más brillantes, que piensen por ellas mismas y no por cualquier liante con promesas malolientes. Quiero ser yo mismo, y no el vecino de enfrente.

Sueños de princesas rotos. Corazones desgarrados por amores desalmados. "Teenagers", tiernas y bellas criaturas al borde de la locura. El tiempo todo lo cura, y sumando desengaños, con el paso de los días, de los meses o los años, harán que sus corazones no sientan el menor daño. Los dulces corazoncitos, se convertirán en acero o piedra de duro granito, y del último al primero, se llenarán de experiencia, y antes de decir te quiero (al que toque de la lista), repasará sus virtudes, su camisa, sus zapatos, si le huele el aliento, si es amable, si es atento. O si es uno más del montón; borde, creído, egoísta y un estúpido fardón.
La vida sigue su curso. Es un curso intensivo, no paramos de aprender. Empezamos al nacer y llegamos hasta aquí, pero seguramente, seguiremos hasta allí.
Tomates rojos, verdes, maduros, salsa de tomate...
—Habrá que aprender a plantar tomateras.
—¿De veras?

lunes, 14 de noviembre de 2016

marioneta



ocaso atlántico.bytino


12. marioneta


Quiero creer en ti cuando me dices que sueñas conmigo. Pero tu mirada te delata. Miras a mis ojos y te veo vacía mientras me hablas con palabras huecas que resuenan perdiéndose en los valles profundos de tu mundo inalcanzable, como eco en mis oídos.
Desearía creerte cuando me enredas en tus sonrisas, pero sé muy bien, que tu mirada esquiva y oscura, delata el camino del engaño.
Nunca se alejan de mí, los momentos de pasión que vivimos juntos. Escenas imborrables de ternura que terminaban ahogando el tiempo para convertirlo en insignificante. Fueron nuestros interminables días de pasión y desenfreno. Tú dirigiste la trama de nuestra historia. Manejaste los latidos de mi corazón que, como marioneta enamorada, danzaba al son de tus sonrisas; de tus preciosos ojos, de tu silueta sublime, de tus caricias, de tu piel de seda. Al final, me ahogabas en el pozo de tu perfume, me encarcelabas en la celda de tus esencias y, por fin, me derramaba en los placeres de tus jardines, una y otra vez, hasta que dejabas de mover los hilos de mi locura. Fui tuyo, desde el día en que me bañe en las aguas tibias de tus labios.
Quisiera creerte cuando dices que sueñas conmigo. ¡Qué iluso! Me rendí a tus encantos, y ahora, soy incapaz de no desearte, de no pensar en ti ni un solo instante.
No consigo olvidar, aunque lo intento, la lujuria y el placer dibujados en tus ojos. Allí estabas, cabalgando como amazona experta en una montura desconocida sobre las llanuras blancas en las que tanto nos amamos. Volví tras mis pasos alejándome de las arañas que se adueñaban de mi corazón traicionado, tejiendo las telarañas que me hacían prisionero del odio y de la venganza.
“He soñado contigo”, me dijiste al volver.  
Ahora te miro, tendida y sensual en la cama; en esas mismas sábanas blancas impregnadas por el éxtasis de una noche de aventura apasionada y traicionera. Juegas pícara y atrevida con mi corazón entregado, y me dejo llevar, embrujado por el hechizo de tu sonrisa, de tus caricias, a través de los senderos de la dulzura y la belleza que me regalas.
¡Qué importa un paseo por los mundos prohibidos del deseo! Me dices que sueñas conmigo, y yo, quiero seguir siendo tu sueño, aun sabiendo que también soy... tu marioneta.

viernes, 11 de noviembre de 2016

más allá de mis sueños



flor de primavera.bytino


10. más allá de mis sueños


Quiero ver más allá de mis sueños y descubrir dónde te escondes, dónde aprendiste a sonreír de esa manera tan especial que me embriaga y me enloquece cuando me miras. Saber por qué me ciega el brillo de tus ojos. Por qué escucho el sonido de tu voz gritando mi nombre cuando intentas alcanzarme corriendo hacia mí con tu pelo al viento brillando dorado bajo los rayos del sol, y el vestido ceñido a tu cuerpo marcando las líneas de la locura, mientras yo te espero con los brazos extendidos para abrazarte y sentirte pegada a mí, en la fantasía de tu cielo.
Estás en mi sueño y no te tengo. Te desvaneces como el humo en mis manos, y contigo se apagan las sonrisas, mueren los deseos, se esfuman las esperanzas, se esconde tu belleza tras tu tímida mirada, y tu cuerpo se diluye bajo las sábanas cuando abro los ojos creyendo tenerte a mi lado dormida, sintiendo tus susurros de gozo sobre mi pecho.
Una vez más, me quedo vacío y me aferro de nuevo a mi sueño para seguir disfrutando tu perfume. Puedo oler la primavera si estás junto a mí. Siento la caricia de la brisa cuando te acercas. Noto la suavidad de tu piel rozando mi cuerpo. La dulzura de tus labios en los míos. Pero no, solo son golosos y excitantes deseos de un sueño interminable del que no quiero salir para perderte de nuevo.
Sé que existes, lo dicen las yemas de mis dedos que aún sienten tu escalofrío cuando recorren tu cálida  piel. Te alcanzaré dentro o fuera, porque necesito tenerte... más allá de mis sueños.

lunes, 7 de noviembre de 2016

volver a adorarte



desde la ermita de Laxe. by tino


9. volver a adorarte


Cuando te miro mis ojos se inundan de belleza, no es un halago, te lo aseguro, es este loco corazón mío que solo late por ti. A mí alrededor todo pasa insignificante, como si nada existiera. El mundo se ha detenido. Mi mundo no existe si tú no estás. Eso es lo que me pasa; te perdí y no te encuentro y ahora deambulo por las calles oscuras de mi cerebro intentando que la luz inunde esa sombra que ciega mis ojos, para poder llenarlos de nuevo con el resplandor de tu belleza.
Si paso un minuto más sin verte, es posible que te olvide y eso sería tan terrible que no podría resistirlo mi débil y maltratado pensamiento que anhela tu presencia en sus arenas movedizas. Necesito cruzarme de nuevo en tu camino o que el destino coincida y se encuentren nuestras miradas frente al mar, y disfrutar al contemplar tu preciosa silueta. Solo así sabrás, porque lo leerás en las retinas de mis ojos, que jamás existirá nadie que te quiera y te desee, de forma tan sincera como yo te quiero y te deseo.
"Te quiero". Dos palabras que, de tan manoseadas, casi suenan vulgares, pero que encierran en ellas un río desbordado de sentimientos sinceros; de latidos en el pecho que explosionan tan sonoros como truenos de tormenta gritando pasiones, pidiendo ternura, llorando alegrías, soñando deseos, viviendo emociones.
Cuando te miro mis ojos se inundan de belleza. ¡Déjame que te encuentre y te mire durante un instante! Me bastará para, una vez más… volver a adorarte.