viernes, 27 de enero de 2017

un largo y limpio camino



el sol que alumbra mi hogar.bytino


33.un largo y limpio camino


Negro azabache envuelto en manto blanco inmaculado que enciende los deseos enganchados de cientos de seres que, como ilusos, intentan demostrar su solidez mental y total madurez con un gesto para la galería. Empezando así, sin más, a llenar de porquería inmunda, ensombrecedor hollín funerario, sus inocentes depósitos de aliento.
Se instalan las arañas que trabajan incansables, tejiendo sin parar el manto que cubra hasta el menor resquicio de respiro. Y yo me pregunto como curioso intrigado, con tan solo una vez haberlo probado, ¿qué placer tan deseado puede albergar el humo inhalado?
Esas arañas que incansables pasean por la garganta, escalando las escarpadas grutas íntimas de la vida, produciendo un cosquilleo insoportable que invita a expulsarlas desgañitándose sin parar, hasta casi llegar a vomitar.
Pero ellas, asidas a su red, cada vez más tupida y alimentada, esperan pacientes a cubrir el más mínimo haz de luz que atraviese su dominado territorio conseguido sin lucha, regalado por su hacedor.
Si viajamos en el tiempo retrocediendo, podremos recordar un pecho joven, resistente hasta la extenuación. En él, se albergaba un campo florido, henchido de claridad, limpio de penumbras. Un mal día como jugando a ser mayor, intentándose demostrar a sí mismo y a los demás su insuperable personalidad, convencido de poder igualar con creces las sonrisas dibujadas en los labios de quienes veían con mofa, como esa primera vez le daba opción a engrosar las listas sin fin, de quienes como ellos, "herederos-traga-humos-y-prisioneros-alimentadores-de-arañas", comenzaba el periplo por su larga andadura regalando el primer encaje, después de un tímido y tosido rechazo, a las que iban a ser sus invitadas, hasta el suspiro final.
Y así aparecen, como misteriosas artistas invitadas, saliendo entre espesas brumas, enigmáticas, oscuras, incansables, pacientes, dispuestas a triunfar en el que será su solitario y único objetivo: "la lucha de la cual se saben seguras triunfadoras". Su propio fin será el final del vencedor. Con él terminarán su cometido de negro destino en el que se sumergirá el mundo, la vida que las albergó y que tan bien alimentadas las mantuvo.
De este modo, el pecho resplandeciente que tantas bocanadas de aire fresco disfrutó, se convertirá en chimenea humeante sin deshollinador que, al menos de vez en cuando, libere su suciedad.
Devastador incendio que cuál muro impenetrable de neumáticos ardiendo, se alza espeso ante sus arquitectos, dispuesto a ser tejido cuantas veces se precise, hasta conseguir convertir la luz en oscuridad, la vida en moribundo deambular por los callejones sin salida de la tómbola a la que se juega orgulloso y altivo, para conseguir el premio a lo divertido o el respeto del amigo, y se termina perdiendo el aliento, con los pulmones podridos, la garganta desgarrada y el despido anticipado por haber convertido en un basurero infecto, maloliente y corrompido, aquello que brotó sano, envuelto en un cielo estrellado de luz y color, sin lugar para la penumbra del gris o la ceguera del negro. Solo el azul, el rojo, el amarillo, el verde de la esperanza futura, emergían deslumbrantes, como arco iris de lluvia, dispuesto a andar… un largo y limpio camino.

miércoles, 4 de enero de 2017

añoro el sosiego y la calma


bruma navideña.bytino


32.añoro el sosiego y la calma


Tanta palabrería absurda daña mis oídos que no encuentran el silencio y la calma en ninguna parte. Tanta sapiencia ilimitada e hiperactiva, sobrepasa con creces mi aprendizaje sosegado y sin prisas. Llegan sin cesar oleadas de información (casi siempre para sembrar el horror o la pena), con imagen y sonido, distorsionada, adictiva, amable, corrosiva, malvada, destructiva, sincera, triste, cruel, apenada, lasciva… a mi simple e  intrascendente vida. No alcanzo a entender el porqué de las ansias obsesivas por la fama, la belleza, la riqueza y el poder, en este mundo humano sin sentido, que camina a ninguna parte, o tal vez, al abismo de su inminente extinción; sin detenerse a observar ni un solo instante, la esencia pura del lugar en el que habitan.
Ejércitos de humanidad, robotizados al antojo de unos líderes sin alma, para construir sus imperios, o almacenar sus fortunas en paraísos fiscales cotizando siempre al alza; esos que impregnan en los oídos de dóciles y soñadores, la hipnosis de la lengua, la historia, la cultura, la tierra… y, no dudan en emplear el incontestable poder de las armas de destrucción masiva o, de las que matan en silencio, sin una simple, insignificante, y letal bala; a otros ejércitos de espectros inofensivos, mucho más numerosos, tan humanos como los otros, viviendo en su infinito delirio  de tristeza y de pobreza, en el que se han visto abocados, obligados por la humanidad robotizada de líderes perecederos con fecha de caducidad pero, con el poder de la hipnosis en sus ojos, la sapiencia hiperactiva en sus cerebros, y las armas destructivas en sus manos, para conseguir las riquezas ocultas de esos corazones inofensivos, y hacer que mueran, olvidados e ignorados, en su propia tierra de riquezas incomestibles, lamiéndose los mocos y comidos por las moscas.
Y así, los insensibles encantadores de la debilidad humana, saciarán el hambre de los incontables medios de comunicación que alardearán de noticias e imágenes exclusivas las veinticuatro horas del día, para sembrar de mentiras y promesas absurdas de sobremesa, al ejército imperial robotizado, y dañar mis oídos que no encuentran el camino del silencio en ninguna parte con tanta palabrería dulce y pastosa, intentado conseguir mi atención, mi voto, mi dinero, mi voluntad, y todos mis datos personales para desnudarme ante el mundo, aireando sin sonrojo, hasta mis más íntimos sueños.
Hipnotizado, e idiotizado… añoro el sosiego y la calma.