vestido de invierno.bytino
29.quedarme contigo para siempre
En un día frío de invierno como hoy, contemplando las llamas danzarinas frente a la
chimenea, añoro más que nunca tu presencia, y me sumerjo en la lectura perdiéndome
en las profundas aguas refrescantes de tus recuerdos. Paso las páginas del
libro, sin apenas reparar en la trama: "Un corazón olvidado,
abandonado, destruido, por un ser despiadado que le prometió amor
eterno". Sigo leyendo pero me pierdo en los detalles: "Las
lágrimas corren como ríos por las mejillas de ella, que se siente
traicionada por aquél al que amó apasionada y que hoy destruye sus ilusiones
pretendiendo el perdón de la traición con solo dos palabras: lo siento".
Mientras, yo me envuelvo en el celofán transparente que me permite ver las
imágenes borrosas de un pasado feliz y un presente siniestro en un mundo sin
ventanas por las que no entra el aire ni la luz, y en el que no existe una
puerta de salida.
En mi torpe
deambular por las líneas inconexas de la, a veces dolorosa narración, y otras
de deseos y alegrías incontenibles, fluyen a borbotones en el laberinto de mi
cerebro, recuerdos de tus ojos de miel, de tu sonrisa sincera, de tus besos
sabor a primavera y también de la juventud perdida. Deseo borrar de mi
horizonte, el presente siniestro y abrazar el pasado feliz que tanto echo a
faltar en este día, frió de invierno, que aprisiona mis neuronas contra el
suelo intentando escapar del pasado entre las páginas y las líneas de una
historia que no consigo enhebrar en su aguja.
Te amé hasta
el infinito. Me embrujaste con tu esencia y tu sonrisa, recorrimos juntos los
senderos de nuestra piel hasta conquistar, apasionados y gloriosos, los tesoros
del placer más deseado. Ahora, las arrugas del tiempo, las pasiones perdidas en
el torbellino arrasador de ilusiones pasadas, de sonrisas sinceras jamás
olvidadas, este mismo sofá en el que estuve pegado a tu piel al calor del
hogar, me impiden que retome la trama frente a mis ojos. Sigo embaucado en los
recuerdos de un pasado detenido, paralizado para siempre en las imágenes que
aparecen y desaparecen como reflejos desdibujados en las aguas del río donde
chapoteaban nuestras sonrisas. Un tormento que es una delicia que me embruja y
viaja sin parar, arañando y acariciando las arterias de mi corazón.
Te amé hasta
el infinito, y hoy no quiero terminar de leer este libro arrastrándome por la
historia de alegrías y tristezas que danza sin rumbo entre sus páginas, aplastado
por el asfixiante tormento de tus recuerdos.
En un día frío de invierno como hoy, contemplando
las llamas danzarinas frente a la chimenea, y con las añoranzas de tus caricias
pegadas a la piel; mi deseo no es otra
cosa que, viajar hasta los confines del tiempo para encontrarte y… quedarme
contigo para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario