lluvia de primavera.bytino
15. escondidos en la almohada
Tras el
cristal de la ventana, veo deslizarse las gotas de lluvia, transparentes y
elegantes, desdibujando el paisaje del exterior, mostrando a mis ojos, la
belleza de la insignificancia. Lo simple siempre me ha parecido, no por ser lo
menos complicado, la esencia donde se dilucidan las incógnitas más asombrosas
de las cosas.
Simple es
una flor. Su simplicidad encierra un sin fin de aptitudes externas, bichitos
que no paran de visitarla, como si sus preciosos pétalos fueran el bar de la
esquina donde tomar gratis una "copita"; narices inspiradoras y
aspiradoras de sus esencias más íntimas y, al final, unas tijeras sin piedad en
manos maliciosas que sin ningún rubor ni corazón, la trasladan a un jarrón con
un poquito de agua, para que luzca preciosa a la entrada del salón.
Simple y
sencillo, así veo mi mundo cuando lo miro a través del cristal de la ventana.
Cuando abro mi corazón de par en par, cuando sueño que soy dueño de mí mismo,
porque en los sueños, domino mi cielo y mis nubes y solo invito a entrar a
quienes sé que no me van a molestar. En ellos se puede ser esa flor, una paloma
blanca de la paz o, el príncipe más azul y más enamorado; el ser más diabólico
o, el mago capaz de convertir el llanto en risas, el dolor en placer, la
miseria en un banquete; en mis sueños puedo ser un bonito regalo envuelto en un
precioso paquete.
¿Hay alguien
que no sueñe? Mejor será que lo intente. Allí encontrará todo cuando desee,
aquello que en su realidad no exista. Puede que su viaje por lo inexplorado, se
convierta en un "desear no despertar" o, en "una historia interminable".
En los sueños todo es diferente, no existe el tiempo, ni el espacio, no hay
barreras, normas, ni deseos imposibles. El subconsciente pasea a sus anchas de
escenario en escenario, amor, odio, tristeza, alegría, horror, cielo, infierno,
éxito, fracaso, poder, miserias, todo cabe en ese cielo o infierno infinitos.
Si nuestro sueño fue agradable, la desilusión será inmensa al despertar porque
se nos hizo demasiado corto; si fue agónico, será un alivio abrir los ojos; si
fue excitante, una sonrisa pícara asomará en nuestros labios al volver al mundo
real.
Todo cuanto
podamos imaginar, existe en el universo de nuestras mentes. La búsqueda siempre
es la misma: "placeres y riquezas, felicidad, salud y belleza".
La vida es
fácil de ver tras el cristal salpicado de gotas de lluvia deslizándose por la
ventana. Gotas de lluvia, que huelen a limpio y fresco, y que son como caricias
y deseos que anhelamos en nuestros corazones.
La búsqueda que persiguen los sueños, también se
desliza tímida y silenciosa, con sencillez y elegancia ante nosotros
enseñándonos que, más allá de la realidad que contemplan nuestros ojos, existe, un asombroso mundo interminable de
sueños llenos de aventuras y deseos… escondidos en la almohada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario