viernes, 18 de noviembre de 2016

escondidos en la almohada



lluvia de primavera.bytino


15. escondidos en la almohada


Tras el cristal de la ventana, veo deslizarse las gotas de lluvia, transparentes y elegantes, desdibujando el paisaje del exterior, mostrando a mis ojos, la belleza de la insignificancia. Lo simple siempre me ha parecido, no por ser lo menos complicado, la esencia donde se dilucidan las incógnitas más asombrosas de las cosas.
Simple es una flor. Su simplicidad encierra un sin fin de aptitudes externas, bichitos que no paran de visitarla, como si sus preciosos pétalos fueran el bar de la esquina donde tomar gratis una "copita"; narices inspiradoras y aspiradoras de sus esencias más íntimas y, al final, unas tijeras sin piedad en manos maliciosas que sin ningún rubor ni corazón, la trasladan a un jarrón con un poquito de agua, para que luzca preciosa a la entrada del salón.
Simple y sencillo, así veo mi mundo cuando lo miro a través del cristal de la ventana. Cuando abro mi corazón de par en par, cuando sueño que soy dueño de mí mismo, porque en los sueños, domino mi cielo y mis nubes y solo invito a entrar a quienes sé que no me van a molestar. En ellos se puede ser esa flor, una paloma blanca de la paz o, el príncipe más azul y más enamorado; el ser más diabólico o, el mago capaz de convertir el llanto en risas, el dolor en placer, la miseria en un banquete; en mis sueños puedo ser un bonito regalo envuelto en un precioso paquete.
¿Hay alguien que no sueñe? Mejor será que lo intente. Allí encontrará todo cuando desee, aquello que en su realidad no exista. Puede que su viaje por lo inexplorado, se convierta en un "desear no despertar" o, en "una historia interminable". En los sueños todo es diferente, no existe el tiempo, ni el espacio, no hay barreras, normas, ni deseos imposibles. El subconsciente pasea a sus anchas de escenario en escenario, amor, odio, tristeza, alegría, horror, cielo, infierno, éxito, fracaso, poder, miserias, todo cabe en ese cielo o infierno infinitos. Si nuestro sueño fue agradable, la desilusión será inmensa al despertar porque se nos hizo demasiado corto; si fue agónico, será un alivio abrir los ojos; si fue excitante, una sonrisa pícara asomará en nuestros labios al volver al mundo real.
Todo cuanto podamos imaginar, existe en el universo de nuestras mentes. La búsqueda siempre es la misma: "placeres y riquezas, felicidad, salud y belleza".
La vida es fácil de ver tras el cristal salpicado de gotas de lluvia deslizándose por la ventana. Gotas de lluvia, que huelen a limpio y fresco, y que son como caricias y deseos que anhelamos en nuestros corazones.
La búsqueda que persiguen los sueños, también se desliza tímida y silenciosa, con sencillez y elegancia ante nosotros enseñándonos que, más allá de la realidad que contemplan nuestros ojos,  existe, un asombroso mundo interminable de sueños llenos de aventuras y deseos… escondidos en la almohada.

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