camino a la ria. by tino
2. acabar con el mal
…Y esa razón irracional que no puede razonarse como
la razón, indica que, tenemos razón.
Yo la tengo, a pesar de mi dialéctica muchas veces
enrevesada, trasgresora, ininteligible, guasona y, hasta carente de traducción
en ocasiones.
Mis razonamientos son simples aspavientos intentando
apartar de mi lado, muchas de las cosas que he escuchado, que veo, y que he
vivido a lo largo de mi vida, intentando ser uno de esos buenos y mansos personajes que
aún existen, frente a las maldades de mis congéneres, alejados de la verdad
divina en la que fuimos creados para aportar nuestra tenue luz al regalo que se
nos hizo: el Paraíso Terrenal.
Y es que, desde nuestra aparición en la Tierra, no
hemos hecho otra cosa, que gastar sin miramientos, a manos llenas, nuestras propias
energías y las del mundo que nos acoge, intentando conseguir algo para nosotros
mismos, sin importarnos el mal, o el daño que con ello, podamos hacer al
entorno que habitamos, o a nuestros semejantes. Poco a poco se apaga el brillo
con el que fuimos creados, engullidos por las arenas movedizas de nuestros
oscuros cerebros.
Al contrario de lo que muchos pregonan sin
vergüenza y sin rubor, aireando sus maldades; los medios nunca justifican el
fin, sino es para conseguir una sonrisa o la felicidad de quien la necesita.
Insistimos machacones en descubrir el más allá, en pos de la vida
eterna o la verdad divina; cuando aquí, en este nuestro Paraíso al que nos
empeñamos en convertirlo en escombros, no conseguimos descubrirnos a nosotros
mismos. Nos sentimos indefensos ante el dolor, sin encontrar la fórmula
milagrosa para hacer que cesen las guerras, el dolor, la tristeza, ni las
muertes sangrantes y violentas sin
sentido que vemos frente a nosotros a todas horas. Esa, es la sinrazón de las
dos fuerzas que combaten enfurecidas en nosotros mismos, enfrentadas desde el
principio de los tiempos.
Aislando y enterrando para siempre a la codicia y a
las ansias, abriremos nuestras puertas y ventanas, a la bondad y a la paz.
Pensemos en la sencillez y lo hermoso de todo
aquello que nos rodea, con las manos tendidas, sin armas, con la palabra y los
brazos abiertos. Será nuestra razón irracional que nos dará la razón para…
acabar con el mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario