viernes, 4 de noviembre de 2016

estrellados






amanecer en Taboido. by tino


3. estrellados


Malabaristas de la mentira, la farsa, la mofa y la estrofa. Embaucadores incompetentes para mentes deprimentes que anestesian a la gente con su verbo y aliento pestilentes. Palabreros de mal agüero de hoy y de antes, liantes y repugnantes. Chapuceros agoreros que se las dan de toreros y clavan sus banderillas en humildes cerebros floreros para llevarlos al matadero.
La burbuja que nos creó, protegió, y alimentó, nos empuja hacia la luz de lo incierto. Nacemos con los ojos y los puños cerrados, temerosos de lo que nos espera ahí fuera. Seremos uno de esos palabreros liantes, o nos sumaremos al rebaño insignificante e intrascendente de los otros oyentes comparsas y obedientes.
Naceremos en el punto asignado para nosotros del globo terrestre, que determinará el color de nuestra piel, la lengua en la gran Pirámide de Babel, y la suerte o desgracia que compartiremos con la familia que nos vio nacer. Seremos ricos, pobres, o miserables. Tendremos tierras, posesiones, cultura y poder o, simplemente, voluntad para obedecer a los malabarista de la mentira. O aún peor, apareceremos sin nada, en la mendicidad absoluta, en lugares donde el hambre, las lágrimas, el rechinar de dientes, es lo que se vive y se siente las veinticuatro horas del día.
Y en apenas un momento, girando y girando en la rueda del tiempo, a los unos y a los otros, entre risas de poder, o lágrimas de clemencia, llegará el viento y se llevará nuestra existencia.
Todo tiene su comienzo y su final en la noria de la vida; unos viven la fiesta malabarista de su estrella, y otros, lloran haber nacido conformistas o… estrellados. 

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