tímido y brillante amanecer.bytino
24.esperando respuesta
Mi corazón
palpita a cien por hora cuando los sentimientos revolotean como mariposas en el
pecho. Uno no sabe qué dirección tomar de las muchas que marcan el camino a
elegir. Y es que, me temo, que mis indecisiones hagan que cometa el siguiente
error de los muchos que acarreo durante el recorrido por mi dubitativa y
desdibujada vida. Sí, no sé cómo calificar mi paseo por este mundo. Siento que
me perdí en algún punto del pasado y no hay forma de que ahora encuentre el
camino certero del presente. Veo indicaciones, señales, por todas partes y
ninguna de ellas me convence de que es por ahí por donde debo seguir mí
destino. Quizás busco el punto perdido, y solo existe una coma
insignificante que no me sirve de nada; ni tan siquiera para pararme a meditar.
Seguramente será por el entramado enredado cual inmenso barullo, de querer ser una flor, antes de ser un
capullo.
Busco un
amor y, frente a mis ojos, no veo más que espectros y sombras que se burlan de
mis dulces palabras y mi mirada sincera. ¿Tengo cara de chiste acaso? ¿Tal vez
es que soy incapaz de hacer creíbles mis sentimientos? o, simplemente, ¿se me
ve allí arriba, como un ser inalcanzable, plantado en su pedestal con aires de
suprema e incontestable superioridad y aureola de todopoderoso? Pues no; soy un
simple mortal, la mar de simple. Es decir: un simplón simplista y simplificado
sin remedio.
El mundo me
parece maravilloso y, sin embargo, no hay manera de que me cruce con la maravilla que se pare ante mí y
me sonría.
Sí, el
corazón me palpita a cien por hora, y como no lo detenga, terminará
estrellándose y maltrecho sin encontrar el taller que se ofrezca a
repararlo. Y si eso ocurriera, tendría que preguntarme, ¿qué será de mi media
maravilla en este mundo maravilloso?
Una pregunta exquisita, para un corazón que
acelerado palpita… esperando respuesta.
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